viernes, 17 de febrero de 2012

Y esque ÉL es de esa clase de tíos que al principio te parece normalucho, más bien feo, otro del montón. Pero cuando empiezas a conocerle bien es cuando tropiezas con esa sonrisa perfecta, esos ojos verdes, lúcidos y brillantes, ese cuerpo que pocos poseen, un cuerpo escultural, monumental. Si puede que a veces la pifie, pero luego sabe arreglarlo de la mejor forma. Si parece que es de esos supermachito, chuloplaya que no sirven para nada, solo para tocar las narices. Pero cuando lo conoces bien te das cuenta de que es todo un galán, que cuando está contigo baja la guardia y no se intenta hacer el gracioso ni el durito como cuando está con sus colegas. Notas que esos sentimientos que se esconden bajo su caparazón de tipo duro salen a florecer cuando tu los intentas potenciar. Es de esos que siempre se da cuenta de lo que ha hecho maL y rectifica, y antes de que te quieras dar cuenta ya te está pidiendo perdón o haciendo cualquier estupidez para que sientas que en realidad no lo quería hacer, que fue un repente que le dió en ese momento, una estupidez sin importancia alguna. A medida que vas pasando más tiempo con él empiezas a darte cuenta de todas esas cosas y piensas que aún te quedan muchas por descubrir, y que seguro que serán mejores. Piensas que solo conoces un 2'23% de él,por lo que decides no separarte de él, hasta acabar lo que un día empezaste. Pero cuando lo acabas te das cuenta de que no puedes separarte de él, que todo ese proceso de descubrimiento ha sido tan especial que no quieres dejarle, quieres seguir a su lado para apoyarle como lo has estado haciendo hasta este preciso instante. Te das cuenta de que lo consideras más que un amigo, que cada día tienes que saber sobre él y que cuando no sabes nada de él parece que se te viene el mundo encima. Llamémoslo un amigo especial por el que dejarías todo solo por ayudarle y estar a su lado en cualquier situación , en cualquier circunstancia.

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